El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional. BUDA
()()()()()()()()()()()()()()()()
El que busca encontrará, y al que llama se le abrirá. JESUS DE NAZARET
()()()()()()()()()()()()()()()()
Amad la sabiduría, buscadla como la plata, rastreadla como un tesoro oculto. Permaneced en el umbral de la casa de los sabios, los que aprenden, los que enseñan. Allí tendréis vuestro esparcimiento. MAIMONIDES
()()()()()()()()()()()()()()()()
Lo importante es invisible a los ojos; no se ve bien sino con el corazón. A. DE SAIN-EXUPÉRY
()()()()()()()()()()()()()()()()
No es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita. BUDA
()()()()()()()()()()()()()()()()
Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de vida. JESUS DE NAZARET
()()()()()()()()()()()()()()()()
Los filósofos, al ver que su alma está verdaderamente ligada y pegada al cuerpo, y forzada a considerar los objetos por medio del cuerpo, como a través de una prisión oscura, y no por sí misma, conocen perfectamente que la fuerza de este lazo corporal consiste en las pasiones, que hacen que el alma misma encadenada contribuya a apretar la ligadura. Conocen también que la filosofía, al apoderarse del alma en tal estado, la consuela dulcemente e intenta desligarla, haciéndola ver que los ojos del cuerpo sufren numerosas ilusiones, lo mismo que los oídos y que todos los demás sentidos; la advierte que no debe hacer de ellos otro uso que aquel a que obliga la necesidad, y la aconseja que se encierre y se recoja en sí misma; que no crea en otro testimonio que en el suyo propio, después de haber examinado dentro de sí misma lo que cada cosa es en su esencia; debiendo estar bien persuadida de que cuanto examine por medio de otra cosa, como muda con el intermedio mismo, no tiene nada de verdadero. Ahora bien; lo que ella examina por los sentidos es sensible y visible; y lo que ve por sí misma es invisible e inteligible. El alma del verdadero filósofo, persuadida de que no debe oponerse a su libertad, renuncia, en cuanto le es posible, a los placeres, a los deseos, a las tristezas, a los temores, porque sabe que, después de los grandes placeres, de los grandes temores, de las extremas tristezas y de los extremos deseos, no sólo se experimentan los males sensibles, que todo el mundo conoce, como las enfermedades o la pérdida de bienes, sino el más grande y el íntimo de todos los males, tanto más grande, cuanto que no se deja sentir. PLATON (Fedón, 82e-83b)
()()()()()()()()()()()()()()()()
¿Para qué nos quejamos de la naturaleza, pues ella se hubo con nosotros benignamente? Larga es la vida, si la sabemos aprovechar.
SENECA (De la brevedad de la vida)