CONVERSACIONES CON UN MAESTRO ESPIRITUAL…
WILLIGIS JÄGER es Teólogo, Benedictino y Maestro Zen. Representa una espiritualidad moderna y transconfesional que da respuestas a las preguntas apremiantes de los buscadores espirituales del siglo XXI. Willigis Jäger (1925) es uno de los maestros espirituales más importantes de nuestro tiempo, va mucho más allá de los conceptos tradicionales de las religiones. Su visión de una espiritualidad integrativa reúne en si el gran tesoro de la experiencia de la sabiduría oriental y occidental, a la vez que abarca los conocimientos mas recientes de las ciencias. Es el Director del Centro Europeo de Espiritualidad (www.willigis-jaeger.de)
Federico Sánchez, NUEVA ESPIRITUALIDAD (NE): ¿Cómo definir lo que es la espiritualidad?
Willigis Jäger (WJ): Se define de formas distintas. Para mí se define en un nivel que sale de lo racional y que evoluciona hacia una dimensión que incluye, que envuelve nuestra vida diaria, de todos los días. El ser humano no se comporta según le dice su Yo.
Una dimensión espiritual es una dimensión que llega hacia un nivel transpersonal, transnacional. Para mí es esencial y crucial que nuestra vida es un momento, el pestañear de un universo atemporal.
No es suficiente focalizarlo desde un aspecto puramente racional. Incluso la psicología transpersonal y la física quántica dicen que todo lo que está en el nivel transpersonal va más allá de lo que se puede percibir.
Nuestra personalidad nos hace, digamos, ser “ser humanos”, Pero es el instrumento con el cual juega, toca una dimensión mucho más profunda, evolucionada. La espiritualidad nos conduce hacia esta dimensión que está por detrás de lo que realmente vemos y sentimos. Es muy difícil transmitirlo, porque estamos muy atascados y muy ubicados en nuestras estructuras del Yo. Más allá de eso se encuentra lo esencial; es casi imposible de transmitir.
Las religiones nos indican el más allá. Y dicen que la vida real empieza después de la muerte, que existe el cielo donde viviremos eternamente, pero esto hoy en día es difícil de transmitir a la inteligencia, no podemos transmitir a nuestra inteligencia, a hacérselo entender.
NE.: ¿Cuál es el papel que representa la fe en nuestra vida?
WJ.: La fe debería acompañarnos a una dimensión transpersonal. La fe nos transmite una dimensión intelectual comprensible para nosotros, pero debe llevarnos a una comprensión transpersonal.
La fe cristiana está relacionada con el más allá que empieza después de la muerte.
Pero la mística dice que no, porque la mística dice que el aquí y el ahora es lo más importante. Nuestro vivir lo es. En el aquí y ahora se manifiesta la razón imaginaria de nuestra existencia, y eso deberíamos entenderlo.
NE.: ¿Qué diferencia existe entre meditación y oración?
WJ.: Hay tres niveles.
Existe el primer nivel que yo rezo hacia Dios, hacia una dimensión superior. La segunda dimensión es que yo medito acerca, o sobre una imagen, una escritura; activo mi intelecto. La tercera versión es la mística: yo me pongo a parte, la actividad del yo se pone a parte. Y yo, de esta manera, llego a una dimensión transpersonal, transnacional. Este es el nivel que muchas religiones conocen.
En el budismo se intenta llegar a esa dimensión a través del zen y del vipassana. En el hinduismo, a través de los distintos caminos del Yoga; en el Islam, a través del camino de los sufíes; en el cristianismo, a través de la mística y de la contemplación.
Meditación no es contemplación. Se confunden. Meditación significa siempre activación de mi intelecto. Contemplación significa poner a parte la actividad del Yo, no retroceder a nuestro Yo.
NE.: ¿Cómo explicar lo que es Dios a una persona no creyente?
WJ.: Dios no es alguien personal que se encuentra delante de nosotros. Existe una razón originaria de la cual nace todo; esta razón originaria no tiene formas, no se puede poner por palabras o describirlo. Hay una razón originaria, de la cual nace todo. Según las últimas investigaciones esta razón originaria es la nada. Y allí nuestro intelecto nos abandona.
Porque la nada al final no es que sea nada sino la razón originaria de la cual todo emana. Pero a la razón originaria racionalmente no podemos entenderla, sino sólo podemos abrirnos a esta razón, origen. Es lo que diría a una persona no creyente.
NE.: ¿Por qué existe miedo a la muerte biológica?
WJ.: El Yo tiene miedo a la muerte. Pero el Yo no se irá a la siguiente existencia, por eso tiene miedo, porque desaparece. La fe y la experiencia nos dice que es la vida lo que sigue. Pero la vida, como vida, no tiene estructura del yo. Adonde va esa vida tampoco lo sabemos. Si se desarrolla, si se hace estructura nueva o realidad nueva tampoco lo sabemos.
Personas en proceso de muerte viven y experimentan que la dirección va a un inmenso amor. Lo que la persona moribunda experimenta es que “la está esperando un amor inmenso”, que no puede definir lo que es. Esa dimensión se hace visible cuando el Yo desaparece.
NE.: ¿Cuáles son las características de un maestro o un guía espiritual?
WJ.: El iniciado es alguien que está en el camino hacia una experiencia más profunda. Y nos confiamos a un maestro para adquirir esta experiencia más profunda. El profesor o maestro debería ser alguien que haya hecho esta experiencia más completa, profunda y concreta de esta dimensión del más allá.
No hay diferencia entre un maestro o un guía espiritual.
NE.: ¿Tenemos los cristianos una responsabilidad directa ante la pérdida de valores esenciales en las sociedades occidentales?
WJ.: Tenemos una responsabilidad como seres humanos acerca de lo que está pasando en el mundo, no sólo como cristianos sino como seres humanos. Los cristianos son personas que tienen una responsabilidad mayor.
Los cristianos, las religiones siempre han actuado de modo positivo. Existe un egocentrismo en todas las religiones que excluye lo que realmente cuenta, y por eso las religiones a lo largo de la historia han ido luchando una contra la otra.
Existe un movimiento importante para un entendimiento interconfesional para la comprensión mayor de lo que se está pasando entre las religiones.
NE.: Jesús, Jesucristo, Cristo. ¿Con que nombre quedamos?
WJ.: Jesús es el nombre para un ser humano. Cristo es el significado para aquello que él ha transmitido. La conciencia del Cristo en el zen se utiliza con el nombre seiki muie. La naturaleza del Buda ha transmitido el seiki muie. La conciencia de Cristo y de Buda están al mismo nivel: todo supera lo humano.
Nos quedamos con ambos nombres: Jesús es el ser humano y Cristo es su legado.
NE.: ¿Es posible un mundo donde la sociedad niega el espíritu?
WJ.: La mayoría de las personas hoy en día no tiene interés en la parte espiritual. Todo el mundo financiero quiere hacer dinero. Los humanos sufrimos de un egocentrismo muy intenso. Ese egocentrismo es el problema en el cual estamos, es el responsable de las guerras, de los comportamientos, de los conflictos violentos. El egocentrismo es el motivo de todo aquello que para nosotros es malo.
NE.: ¿Cómo expresar lo que es y representa el AMOR con mayúsculas?
WJ.: Creo que esta palabra no se puede explicar. Es una forma de existencia. El amor de verdad no es el “yo te quiero a ti y tú me quieres a mí”, sino es la sensación de estar unidos con todos, es forma de existencia distinta, que no excluye los que están en la cárcel; podemos sancionar lo que una persona mala ha hecho pero no sancionar la persona.
NE.: ¿Cuál es el sentido del humanismo en la actualidad?
WJ.: La espiritualidad no se reduce al día a día. Cuando se dice que un charlatán llega a una aldea todos corren tras de él, y cuando un maestro espiritual llega a esta aldea nadie se da cuenta. La espiritualidad no se hace visible, no aparece; la espiritualidad es la vida normal de todos los días.
NE.: Si hablamos de calidad de vida debemos preguntar y reflexionar sobre nuestro estado interior. ¿Qué es la paz interior?
WJ.: La persona tiene, adquiere, vive la paz interior cuando se ha dado cuenta que su vida tiene un significado importante.
VIDA, MUERTE, ESPIRITUALIDAD…
CONVERSACIONES EN PROFUNDIDAD CON
EVELYN ELSAESSER-VALARINO
NUEVA ESPIRITUALIDAD (NE): ¿Cómo definir que es Espiritualidad?
EVELYN ELSAESSER-VALARINO (EE-V): Puede referirse a una dimensión transcendental del Universo; en otras palabras, es la última realidad detrás de la realidad visible.
Prácticas como la meditación, la oración y la contemplación, y aun mucho más las experiencias extraordinarias alrededor de la muerte, nos llevan a experimentar el amor incondicional y a sentir una interconexión con una más amplia realidad, hasta llegar a la convicción de que todos somos seres espirituales e inmortales.
NE.: Hablemos de la realidad espiritual del ser Humano…
EE-V.: Estoy de acuerdo con Dean Radin que el ser humano es mucho más que un “ordenador hecho de materia ”y, debemos decirlo, la posición materialista finalmente no dice más que eso. Tenemos un cuerpo, pero somos más que un cuerpo, somos seres espirituales envueltos temporalmente en un sobre de materia.
Me convence la idea de que la esencia de cada ser humano es espiritual, pero, desgraciadamente, hemos perdido en parte esta certitud en las últimas décadas.
La rápida evolución de la sociedad moderna Occidental, que sin duda nos ha aportado muchos beneficios, también nos ha privado de algo esencial: sin darnos cuenta, hemos perdido la conexión con lo invisible. Hemos olvidado como identificar y cultivar la conexión con esta dimensión transcendental, la cual tiene el poder de reemplazar el miedo por la confianza.
Simplemente hemos excluido esta otra dimensión de nuestro entendimiento de la realidad; hemos abandonado nuestras formas de expresión y nuestros razonamientos simbólicos, primordiales y místicos, y hemos olvidado el lenguaje de las emociones, los sueños, el instinto, los arquetipos y las percepciones no materiales. Como resultado, confiamos solamente en nuestras percepciones del mundo material pero no en nuestras experiencias espirituales y en nuestras más íntimas convicciones.
Sin embargo, en lo más profundo de nuestros corazones y si escuchamos cuidadosamente, podremos oír la resonancia de esta arquetípica verdad. Ha llegado la hora de reintroducir esta dimensión excluida en nuestra concepción del mundo. Es la única manera de derrotar a nuestro miedo a la muerte… y a la vida.
Este es el momento de reforzar nuestra conexión con esta dimensión invisible y reafirmar nuestra verdadera naturaleza como seres espirituales.
NE.: Como expresar lo que significa Amor con mayúsculas.
EE-V.: El amor parece ser el centro y el conductor de las experiencias espirituales en general, y sobre todo de las Experiencias cerca de la muerte (NDE Near-Death Experience), de la Conciencia de la cercanía de la muerte (NDA Nearing Death Awareness), y de las Comunicaciones espontáneas y directas con fallecidos (ADC After-Death Communications)
¿Pero que quiere decir realmente la palabra “amor”? Esta palabra tan usada significa poco hoy en día – debe encontrar una nueva significación y un nuevo contenido-. No es el sentimiento que a veces puede ser genuino y profundamente sentido, pero que en muchas ocasiones es egocéntrico y egoísta, que nos une a ciertas personas. Muy a menudo, la gente ama de manera condicional y por interés personal. No, el amor del que hablo es algo completamente distinto … es una emoción potente y generosa, una dinámica holística y altruista que va mucho más lejos que los intereses individuales. Particularmente durante una experiencia cerca de la muerte (NDE), y como consecuencia de ella, las personas que la han experimentado se sienten conectadas a todos los seres humanos. Dicen que todos estamos continuamente en interacción, sin saberlo, y que es únicamente en una extensión de nuestra consciencia (como ocurre durante una NDE), que nos damos cuenta que todos somos uno.
El encuentro con el ser de luz, que era la quintaesencia de su viaje en el otro mundo, es una ilustración de este amor.
Esta emoción, para la cual sería necesario inventar una nueva palabra, engendra el significado mismo y parece ser la fuerza maestra que une a todos los seres vivos, la última energía que interconecta todas las partes que componen el universo.
NE.: ¿Que significa la humanidad hoy día?
EE-V.: La humanidad es lo que los seres humanos deciden que sea. En este momento hay una batalla entre el cientismo (no ciencia) y la espiritualidad. Lo que está en juego es esencial -un cambio de modelo por un entendimiento completamente nuevo de la realidad- El significado de la humanidad está muy ligado a este tema. No podemos llegar a nuestra verdadera dimensión humana si no comprendemos la naturaleza de la realidad. La posición materialista lo reduce todo a una existencia debida únicamente al azar. Charles T. Tart escribe “En vista de este mundo, de por si sin sentido, todavía es mi naturaleza biológica – otra vez sin razón inherente, simplemente ocurrió así o se desarrolló así – de buscar el placer y evitar el dolor. Como mi capacidad de alcanzar esto depende de mi integridad biológica, de mi salud y de mi inteligencia, que utilizo lo mejor posible en cualquiera situación, es esencial que ponga a salvo mi salud física y mi seguridad, y que me asegure de utilizar mi inteligencia de la manera más eficiente posible” .
Se ve muy claramente que la visión espiritual del mundo es completamente diferente de la posición materialista ya que supera la existencia terrenal.
La posición espiritual trata de valores como el compartir, cuidar de los demás y el luchar por el bienestar de todos, basándose en la convicción de lo que hagamos aquí perdurará en una existencia no física, que nos espera al cese del funcionamiento físico. Al final, la alternativa entre una visión del mundo materialista y una visión del mundo espiritual es una elección filosófica.
Las experiencias extraordinarias alrededor de la muerte nos dan índices subjetivos pero concordantes de lo que la verdadera naturaleza de la realidad podría ser:
• Experiencias cerca de la muerte (NDE Near-death experience): Las personas que han experimentado una experiencia cerca de la muerte dicen haberse encontrado con seres queridos ya fallecidos durante lo que consideran como una incursión en otra dimensión. También hablan de un encuentro profundamente transformativo con el ser de luz personificando el amor incondicional.
• Conciencia de la cercanía de la muerte (NDA Nearing Death Awareness) : Enfermos terminales parecen ser capaz de percibir y de comunicarse con seres queridos ya fallecidos cuales misión de amor parece ser de guiarles para llegar al más allá sin miedo y sin peligro alguno. Como consecuencia de estas visiones, toda la ansiedad, la agitación y la depresión de los enfermos terminales desaparecen en segundos, a veces en minutos u horas, y son reemplazados por una calma aceptación de la muerte inminente, con serenidad e incluso con felicidad – parecen listos para seguir la llamada del amor.
• Comunicaciones espontáneas y directas con fallecidos (ADC After-Death Communications): las comunicaciones espontáneas y directas con fallecidos son un fenómeno muy corriente pero todavía no muy bien investigado. Las personas que las experimentan están convencidas que provienen verdaderamente de los fallecidos. Las consideran como una última prueba de amor de los seres queridos fallecidos y se sienten tremendamente reconfortados. Los mensajes recibidos, o telepáticamente o externamente, son mensajes de amor, de perdón y promesas para reunirse en el futuro. Louis LaGrand, profesor emérito de la Universidad de Nueva York, escribe “El mensaje inicial es únicamente una cubertura exterior para el tesoro que hay dentro. Es solamente en el momento de examinar las respuestas a muchas preguntas que el pleno potencial, el verdadero sentido y las muchas aplicaciones de esta experiencia son entendidos. En este momento, la mina de oro para reenseñar al mundo ha sido encontrada” . Si las experiencias de comunicaciones con fallecidos son adecuadamente integradas, pueden aliviar significativamente el proceso del duelo.
Examinadas juntas, las experiencias extraordinarias alrededor de la muerte tienen el potencial para ofrecer un nuevo entendimiento de la humanidad y de nuestra misión en la tierra.
NE.: Puede superarse el miedo a la muerte.
EE-V.: Creo que disponemos de suficientes testimonios de experiencias extraordinarias alrededor de la muerte como para empezar a tomarlos en serio… y llegar a conclusiones.
Por el momento las pruebas científicas no son nada completas, pero ya nos permiten algunas “aplicaciones prácticas” o, digamos más modestamente, nos invitan a compartir la belleza y la enseñanza de estas experiencias transcendentales con aquellos que parecen tener la posibilidad de beneficiarse de una manera inmediata y concreta.
Más que un desafío intelectual, el conocimiento que ahora tenemos de la fenomenológica y de las consecuencias de estas experiencias pueden ayudar aquellos que están en el final de sus días.
Las nuevas perspectivas que las experiencias extraordinarias alrededor de la muerte abren, la concepción más suave de la muerte que sugieren, la experiencia de amor incondicional que localizan más allá de los limites conocidos, deben estar a la disposición de los enfermos terminales, de aquellos que sufren por la pérdida de sus seres queridos y, más generalmente, de todos aquellos que son sensibilizados a la finalidad del destino humano.
Yo creo que un examen a fondo y una implicación emocional con las experiencias extraordinarias alrededor de la muerte pueden aliviarnos de una gran parte del miedo de morir. También estoy convencida de que no hay una “guía de uso” que nos indique como prepararnos a morir. Pienso que cada uno de nosotros tiene que llegar a sus propias conclusiones y cada persona debe seguir su propio camino por muy difícil que este sea, esto nos llevara a una convicción de lo más profundo; cada uno tenemos que seguir el camino hacia nuestra verdad, ya que esto es el precio de la libertad, el precio que todos debemos pagar por nuestras convicciones, que es lo único que nos ayudara al dar el paso final que todo debemos hacer solos.
NE.: Si Hablamos de calidad de vida, debemos preguntarnos y reflexionar en nuestro estado y paz interior
EE-V.: En su página web hay una cita de Buda que lo explica todo:
“El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional”
Si conseguimos llevar a cabo esta verdad fundamental, podremos conseguir la paz interior. La paz interior es un estado de conciencia y es el regalo que nos espera a todos después de un largo y a veces penoso camino de autocrítica y un trabajo serio sobre asuntos vinculados con el ego: odio, miedo, cólera, sentimientos de culpabilidad…
La paz interior llega a nosotros con reflexión y con esa lucha por la sabiduría. También llega con momentos de revelación, que, aunque raros, son sobrecogedores. En esos momentos que parecen sagrados, podemos sentir, sin duda ninguna, esa conexión con la dimensión transcendental y el amor incondicional (podemos llamarlo Dios); en esos momentos, sabemos irrevocablemente que nuestra naturaleza es espiritual.
Sin embargo, yo creo que encontraremos la paz interior absoluta solo cuando crucemos la meta final y entraremos en la luz.
Evelyn Elsaesser-Valarino
Escritora, conferenciante y autoridad internacional en el campo de las “Experiencias Cercanas a la Muerte”
Membre du Comité de direction de l'INREES
(Institut de Recherche sur les Expériences Extraordinaires, Paris)
Membre honoraire du SEDEL
(Sociedad Española para la Difusión de la Espiritualidad)
European Coordinator of IANDS
(International Association for Near-Death Studies)
Swiss Coordinator of SMN
(Scientific and Medical Network)
www.Elsaesser-Valarino.com
NUEVA ESPIRITUALIDAD (NE): How to define what is Spirituality?
EVELYN ELSAESSER-VALARINO (EE-V): The term spirituality can refer to a transcendent dimension of the universe, in other words, to the ultimate reality behind reality. Practices like meditation, prayer and contemplation –and to a much larger extent experiences around death– lead to an experience of unconditional love and of interconnectedness with a larger reality as well as to the conviction that we are immortal and spiritual beings.
NE.: Let's talk about the spiritual reality of human being ...
EE-V.: I believe with Dean Radin that man is more than a "computer made of meat ”, which is what the materialistic position comes down to in the end. We are in a body but we are more than our bodies, we are spiritual beings temporarily based in a material envelope.
My conviction is that the essence of every human being is spiritual, but, sadly, we have partly lost trace of it in the last decades. Rapid evolution of our modern Occidental societies has undoubtedly given us many benefits but has also deprived us from something essential: without being aware of it, we have lost our connexion with the invisible. We have forgotten how to identify and cultivate our interaction with the transcendent dimension, which has the power of enabling us ultimately to replace fear by trust. We have simply excluded this other dimension from our understanding of reality by abandoning our primal, symbolic and mystical reasoning and expression, the language of emotions, instinct, dreams, archetypes and non-material perceptions. As a result, we only trust our perceptions of the material world but not our spiritual experiences and innermost convictions. However, in our heart of hearts, if we listen carefully, we can hear a resonance of this archetypical truth. Time has come to reintroduce this excluded dimension in our worldview – this is the only way to come to terms with our fear of death – and of life. It is high time to reinforce our connexion with the invisible dimension and reaffirm our true nature as spiritual beings.
NE.: How to express what is and represents love capitalized?
EE-V.: Love seems to be the driver and core of spiritual experiences in general and particularly of near-death experiences (NDEs), Nearing-Death Awareness (NDA) and direct and spontaneous After-Death Communications (ADCs). But what does the term “love” exactly refer to? This word so overused means little today – it must find a new meaning and content. It isn’t the kind of sentiment which can be genuine and deeply felt, but which nevertheless is frequently egocentric and selfish, which binds us to particular individuals. Very often people love in a conditional, self-interested sort of way. No, it is something completely different… a powerful and generous emotion, a holistic altruistic dynamic which goes beyond individual interests. Particularly during a near-death experience – and in the aftermath – individuals feel closely connected to all human beings. They say we all interact continually, without realizing it, and that it is only in an extension of our consciousness that we realize that we are all one. The encounter with the being of light, which was the quintessence of their journey in the other world, is an illustration of this love. That emotion, for which it would be necessary to coin a new word, creates meaning itself, and seems to be the force that binds together all living beings, the ultimate energy which interconnects all the parts that make up the universe.
NE.: What is the meaning of humanity today?
EE-V.: Humanity is what human beings decide it to be. Currently, a tough battle is taking place between scientism (not science) and spirituality. What is at stake is essential – a paradigm shift for a completely new understanding of reality. The meaning of humanity is closely linked to this issue. We cannot fully live up to our human dimension if we don’t understand the nature of reality. The materialistic position keeps it all down to an existence due to mere chance. Charles T. Tart states “Given this inherently meaningless world, it’s still my biological nature – again with no inherent reason for it; it just happened or evolved that way – to seek pleasure and avoid pain. Since my ability to do this well depends on my biological integrity, health, and intelligence, which are applied to make the best of whatever situations I find myself in, it’s essential that I ensure my physical health and safety, and use my intelligence as effectively as possible ”. The spiritual worldview is completely different in that it transcends earthly existence. It is about values, sharing, caring for the others and striving for the common welfare, based on the conviction that what we do here will carry on into a non-physical existence awaiting us at cessation of physical functioning. In the end, the alternative between a materialistic and a spiritual worldview is a philosophical choice.
Extraordinary experiences around death give us subjective yet concurrent hints of what the true nature of reality might be:
• Near-death experiencers talk about encounters with deceased loved ones during what they consider an incursion into the other dimension and a deeply transformative encounter with a being of light personifying unconditional love;
• Terminally ill patients seem to perceive and communicate with deceased significant others whose love mission seems to be to guide them safely into the other world. Within some seconds or minutes, sometimes hours, the states of anxiety, agitation or depression are replaced by calm acceptance, serenity and even felicity – they seem ready to answer the call of love.
• Spontaneous and direct after-death communications are a very common but not well researched phenomenon. Individuals who experience ADCs are convinced that they truly stem from their deceived loved ones and are deeply comforted by what they consider a last proof of love. The messages conveyed, either telepathically or externally, are messages of love, forgiveness and promises of a future reunion. Louis LaGrand states “The initial message is only an outside covering for deeper treasures that lie within. It is not until the answers to many questions are considered that the full potential, the true meaning and range of use of the experience, is made known. Then the gold mine for relearning the world is found. ” If adequately integrated, ADCs significantly alleviate and accelerate the bereavement process.
Considered jointly, extraordinary experiences around death have the potential to offer a new understanding of the meaning of humanity and our role on earth.
NE.: The fear of biological death is it possible to overcome?
EE-V.: I believe that we dispose of enough testimonies of extraordinary experiences around death to start taking them seriously… and draw conclusions of them. Scientific research is far from complete but already permits some "practical applications" or, more modestly, it invites us to share the beauty and the teachings of these transcendental experiences with those who seem to be able to benefit from them in a concrete and immediate way. Apart from being an intellectual challenge, the knowledge we now hold of the phenomenology and the consequences of these experiences should help persons who are more immediately facing the limits of human existence.
Indeed, the new perspectives extraordinary experiences around death open, the softer conception of death they suggest, the experience of unconditional love they locate beyond known limits, should be at the disposition - if they so wish - of the ill and the terminally ill, the bereaved and, more generally, of everybody who is sensitive to the finality of the human destiny.
I believe an in-depth examination of and an emotional implication with experiences around death can deliver us to an extensive part of fear of death. But I am also certain that there are no “directions for use” given to help people face death. In other words, every person must draw on his or her personal conclusions. Each individual must follow the path of their own solution, even if this path is sometimes difficult. This will lead them to their innermost conviction and their deepest beliefs; ultimately, their unique and true personality will spring forth as a result of their efforts. Everyone must trace their own path towards their truth, that is the price of freedom, the price that must be paid for their choices which, alone, will hold in the face of the final step which we all must take alone.
NE.: If we talk about quality of life, we must ask and reflect on our inner state. What is inner peace?
EE-V.: The quote of Buddha on your website resumes it all “El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional”. If we succeed in living up to this fundamental truth, we will be able to find inner peace.
Inner peace is a state of consciousness which is the gift awaiting for us at the end of a long and sometimes rocky road of self-inspection, hard work on ego-linked issues like hate, anger, fear, and guilt. Inner peace comes with reflection, with struggling for wisdom and with rare yet overwhelming moments of revelation. In highly valued instants which seem sacred, we can feel beyond any possible doubt our connexion with the transcendent dimension and with unconditional love (which you might call “God”); then we are presented with the irrevocable knowing of our spiritual nature.
However, I believe that we will find absolute inner peace only when we will have crossed the final line and entered the light.